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Entre Vic y Olot – En busca de lo desconocido

  • Abril 25, 2017

Entre Vic y Olot se encuentran muchísimos rincones desconocidos esperando ser descubiertos. En esta zona el gran atractivo turístico es el Parque Natural de la Garrotxa en la que destacan sus conocidos volcanes  y bosques.

Nuestro objetivo fue encontrar otros rincones que no fuesen tan vistos y conocidos. Para ello Nos levantamos aquella mañana en el hostal la Vila de Olot para coger nuestro coche y adentrarnos en el Parque de la Garrotxa en busca de nuestro primer destino que se hayaa en lo más profundo de un bosque.

Hostal La Vila de Olot

No sin dificultad para que nuestro coche atravesara los baches de la pista de tierra por la que circulamos finalmente llegamos a los pies de la pequeña Ermita de Sant Martí del Corb que enseguida nos cautivo por la gran belleza el paisaje que la rodeaba. Estaba justo en medio de un precioso bosque de árboles de un verde intenso por donde la luz se filtraba para iluminar la ermita.

Ermita de Sant Martí del Corb

Al cabo de un rato llego un hombre a coger agua a una fuente que estaba justo al lado de la ermita y nos estuvo contando que es muy común ver bodas en ese lugar pese a lo apartado de esta ermita y lo pequeña que es.

Ermita de Sant Martí del Corb

Maravillados por este lugar, que he de confesar que es uno de mis favoritos de todos los de Costa Brava pusimos rumbo a otra ermita que se encontraba cerca aunque no en un paraje tan espectacular. Aquí la cantidad de árboles y vegetación es mucho menor y el lugar es mucho más despejado, pero esta ermita de San Miguel del Corb no deja de ser una pequeña joya prerománica que tiene incluso un campanario propio.

Ermita de Sant Miguel de Corb

Después de hacer unas fotos continuamos nuestro viaje en dirección sur y alejandonos del Parque de la Garrotxa. Nuestra siguiente parada fue el pequeño pueblo de Les Preses, situado a los pies de la Sierra de Corb y con un encanto especial ya que abundan las galerias que conectan edificios creando arcos  y soportales por los que caminar por debajo. Visitamos la iglesia de Sant Pere y un curioso monumento hecho con las huellas de los habitantes del pueblo.

Iglesia de Sant Pere de Les Preses

Nuestra intención era la de visitar a continuación era visitar el mirador de Puig Rodó, muy cerca de les Preses y desde el cual se divisa desde sus 975 metros de altura todo el Parque de la Garrotxa. Sin embargo un cartel cortaba la carretera indicando que hasta mayo el paso estaba cerrado.

Un poco decepcionados seguimos viajando hacia el sur dispuestos a hacer una pequeña ruta de senderismo que forma parte del Camino Real que discurria entre Vic y Olot. Aparcamos el coche en el borde de un camino de tierra y fuimos paseando por esta ruta en dirección a Olot hasta que nos encontramos un puente llamado Pont de L’hostalot que nos costó ver al principio porque solo poseia como pasamanos unas estacas de hierro unidas por cuerdas. Solo bajando por un lateral se podia observar el puente que poseia tres arcos y por el cual el rio no pasaba agua.

Puente de L’Hostalet

Continuamos nuestro camino y después de pasar la espectacular masia de El Grau llegamos a un tramo con un fuerte desnivel descendiente y donde el suelo se encontraba empedrado aunque las hojas de los árboles impidian ver las piedras correctamente lo que convertia a la bajada en un camino peligroso al no ver bien donde ibas a poner el pie. Este camino empedrado se conoce como Les Marrades y no es otra cosa que una antigua calzada medieval del Siglo XVIII.

Continuación de la bajada a Les Marrades

Les Marrades

A medio camino de bajada vimos un cartel que nos señalaba hacia la mina de los bandoleros de la que habíamos leido algo mientras preparabamos el viaje. Dispuestos a verla seguimos la indicación, pero al cabo de un rato de dar vueltas por la zona y ver que el camino se acababa sin encontrar el lugar tuvimos que desviarnos del mismo y adentrarnos en el bosque. Al cabo de un rato encontramos el lugar que al estar medio enterrado era muy dificil de ver. La mina de los bandoleros era un canal con paredes de piedra creado de forma natural y donde los bandoleros se escondian para asaltar a los viajeros que iban por les Marrades. El lugar nos fascinó y mas sabiendo que era algo hecho por la naturaleza y que además poseia una historia tan interesante por detrás.

Mina de los bandoleros

Nos entretuvimos un buen rato atravesando este pasillo y haciendo muchas fotos y bromas por el. Como se nos hacia tarde volvimos al camino principal y seguimos bajando por les Marrades hasta que divisamos una pequeña fuente llamada font de les marrades que nos llamo la atención que en su parte alta tenia un belén tallado directamente en el tronco de un árbol y con una placa indicando quien la esculpió en el año 1994.

Font de les marrades

Nuestra intención era la de visitar dos cascadas que quedaban cerca de donde estabamos, una era el salto de L’hostalet y la otra el Salto de L’olla, sin embargo no pudimos hacerlo ya que no fuimos capaces de encontrarlas después de casi hora y media buscandolas por el camino y el bosque. Cuando nos dimos por vencidos desandamos el camino hasta el coche para hacer nuestra última parada del dia.

Llegamos con tiempo suficiente de poder visitar antes de que cerraran el museo de los volcanes que se encontraba situado en el Parc Nou de Olot.

Museo de los Volcanes

En la entrada nos indicaron que los carteles explicativos del museo estaban en catalán, pero nos dio un folleto con la traducción al Español para poder entender las explicaciones. En este museo pudimos aprender y ver un montón de cosas no solo sobre los volcanes, terremotos y otros fenomenos geológicos, sino también el caso concreto del Parque Volcánico de la Garrotxa con la información de sus volcanes, erupciones y fenomenos sísmicos.

Museo de los Volcanes en el interior

Para terminar la visita nos pusieron un video en una pequeña sala de cine sobre La zona Volcánica de la Garrotxa donde al final del mismo se producia un terremoto y en el que la sala donde estabamos empezó a temblar y a moverse como si realmente el terremoto del video se estuviese produciendo de verdad.

Con un buen sabor de boca después de ese intenso dia por lugares poco conocidos de esa zona nos dirigimos a Figueres para descansar e iniciar al dia siguiente una nueva aventura por la Costa Brava